Y a quién le importa

Qué bien que lo contás, Fontanarrosa.

Qué bien que lo contás, Fontanarrosa.

La visita que llegó sin avisar

La charla postergada

íntima, profunda

y esperada

espontánea y por eso

también inesperada

No el monólogo de aquel

que se mira al espejo

y habla de su ombligo

Digo yo, decís vos

y las voces se enredan

atendiendo a la pausa

que marca la cebada.

Afloran los secretos,

y por un rato, al decirse,

se escapan los problemas

y los sinsabores

las preocupaciones

y la vida que duele

a veces en la espalda.

Sobreviene la risa

y la carcajada

la sonrisa cómplice y amiga

la anécdota graciosa

que contamos

una y otra vez

¡siempre la misma!

Y así se va pasando la tarde

y nuestras manos

van y vienen

y se rozan

y los labios

vienen, van

entre las voces

y a veces el silencio

que nos canta

con yerba

la bombilla.

Con la pava ya fría

y el agua que se eleva

(parece una crecida)

flotan como muertos

los palos

y nadie los mira.

Sin gusto y ya lavado

sigue el mate

pero a quién le importa:

todavía falta tanto por decir

que siga…

que siga la ronda.

Anuncios

5 comentarios en “Y a quién le importa

  1. Tan simple como una poesía, encierra lo que realmente es el encuentro de dos amigas que charlan y todo gira en torno a la cebada…no importa si el mate está lavado, los palos flotando…Es tan cierto, que sucede…:D

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s