hermano huinca

Neculqueo se acercó a la cama de Fray Bernardo y le besó la frente. El fraile, consumido por la fiebre, apenas entreabrió los ojos y tardó unos instantes en reconocer al muchacho más rebelde de la tribu.

─¡Viniste! Podré morirme en paz, hijo ─le dijo en un susurro, carraspeando.

El chico abrió las ventanas del convento de par en par, aunque le habían ordenado no tocar nada. Sigue leyendo

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Los buenos docentes

…Y dejemos de engañarnos: educar a nuestros alumnos no es prepararlos para una pronta inserción en el mundo laboral. No contribuyamos a repetir esquemas sociales; hagamos, en cambio, que la enseñanza esté al servicio del ascenso de clases. Por supuesto,  antes que desocupados, que sean cadetes…¿pero por qué no apuntar más alto? ¡Argentina también precisa dirigentes! ¡Hagamos una nueva Revolución de mayo, compañeros! Gracias… Ángela es vitoreada. Por los profesores, claro. Sigue leyendo

El impostor

A LUCILA M. Y SU FAMILIA QUIENES SIN QUERERLO FUERON ARTÍFICES DE ESTA HISTORIA.

 

 

Entonces cuando me siento observado por el objetivo todo cambia: me constituyo en el acto de posar, me fabrico instantáneamente otro cuerpo, me transformo por adelantado en imagen.

ROLAND BARTHES

 

Ya casi son las nueve. Estela y Agostina salieron para la Iglesia hace más de una hora. Debe estar llena, seguro; las participaciones decían ocho y media. Ocho y media porque pensábamos llegar a las nueve, claro. Es raro verla sosteniendo el ramo de jazmines, mirando la cámara, recogerse la larguísima cola de voile blanco. Es raro no poder escuchar nada más allá del flash y las indicaciones del fotógrafo. Lara está bellísima. No sé por qué ahora ha vuelto la moda de antaño: los vestidos ceñidos al cuerpo, los guantes, los tocados bordados a mano. Creo que se parece a la fotografía aquella de mi abuela Clotilde, esa que quedó amarilla con los años. Sigue leyendo