Uma sopló y sopló

Un día la abuela Olga
a Uma le contó un cuento:
la historia de tres cerditos
y un lobo que hizo el intento.

No pudo con una casa
de ladrillos y cemento
sopló y sopló hasta quedarse
pobrecito, sin aliento.

Y acá no acaba la historia.
Es más: recién empezó,
porque Uma repitió el cuento
y todo se complicó.

Apenas sopló un poquito,
¡toda la cuadra tembló!
Volaron postes, carteles
dos tranqueras y un buzón.

De la cocina volaron
cuatro docenas de platos,
la mesa, todas las sillas
y unos cuantos aparatos.

¡Y pobre, la abuela Olga!
Se le voló el camisón
Es que Uma soplaba fuerte,
tan fuerte como un ciclón.

¿Y la perra del vecino?
Ay, ¿nadie la vio pasar?
¿Habrá volado muy lejos?
¡Mirá si llegó hasta el mar!

Por suerte, la abuela Olga
le dijo: “Basta, ya está,
no soples más o se vuela
toda entera la ciudad!”

Y Uma, que es obediente
dejó por fin de soplar
y colorín colorado,
el cuento se acaba acá.

 

 

 

 

 

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Patito a secas

A usted le parece feo
y a mí me parece hermoso
No vamos a discutir:
¡Ninguno es un mentiroso!

Yo prefiero la montaña
y usted muere por el mar,
a mí me gusta estar quieta
y a usted le encanta bailar.

¡Y si fuéramos al cine!
En serio, qué problemón:
Yo miro solo comedias
y usted solamente Acción.

Si hablamos de personajes
¡Ay, qué distintas miradas!
Usted quiere a Blancanieves,
y yo a la bruja malvada.

No diga “patito feo”
¡Se lo pido, por favor!
Digamos patito a secas,
y lo contamos mejor.

 

Escuche, señor autor

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Parece que en Muy Lejano
Se organizó una reunión:
eran tres mil hombrecitos
reclamándole a un autor.

Se quejaba Rumpelstilskin
por tan injusto final
“¿De qué me sirve este nombre
que no sé ni pronunciar?”

Y otro gnomo rencoroso:
“¡Usted es un estafador!
Lo salvo de sus hermanos
¿y el héroe es el cazador?”

Pero los siete enanitos
fueron los más ofendidos:
“Tanto cuidarla y se va
con cualquier desconocido”

Y así le dijo Gruñón:
“Si va a casarla con otro,
a la próxima princesa
que la refugie Montoto”.

 

Sueño de loro

En la tienda de mascotas
espera el loro Imanol
y sueña con que lo adopte
algún pirata español.

Repetir: “¡Filibusteros!
¡Queremos piezas de a ocho!”
desde el hombro de su amo
mientras se come un bizcocho.

Ver flameando la bandera
atada al palo mayor
con su blanca calavera
¡Qué magnífica visión!

Buscar una isla desierta
desenterrar un tesoro
vivir muchas aventuras
¡Ser libre, por sobre todo!

Para mí que no

Genaro dice que es mago
pero yo sé que exagera.
No basta tener varita,
moñito, capa y galera.

Intentó que el gato hablara
en un idioma extranjero
pero solo consiguió
que maullara con esmero.

También quiso convertir
un garbanzo en una gema
pero justo germinó
¡No sirvió ni para cena!

Cuando quiso que su hermana
sin más, desapareciera
no pudo más que encerrarla
para que nadie la viera.

¡A que su juego de magia
está vencido o fallado!
Si no, que alguno me explique
cómo nada ha funcionado.