Justo al revés

Esta es la historia de mi hermano. O mejor: esta es la historia de mi escuela. Aunque claro, en el fondo, las dos historias se parecen. Se parecen casi tanto como nos parecemos Javi y yo. Y a la vez, son también tan diferentes como somos nosotros.

Es que Javi y yo somos gemelos. Idénticos. Eso es porque nacimos de un mismo óvulo. Y compartimos, además de nuestro dormitorio, el código de ADN. Mamá dice que en ese código se guarda toda la información de una persona: cuál es su color de pelo, qué estatura tiene, cómo suena su voz. En todo eso, Javi y yo somos iguales. Idénticos.

Pero en muchas cosas no nos parecemos. A mí me gustan las milanesas con puré y Javi las detesta. Yo enseguida me aburro con los lego y él puede pasarse mil horas haciendo torres y helicópteros y tractores.  En cambio soy bueno con el básquet y Javi ni siquiera intenta picar la pelota.

Pero por lejos, lo más diferente que tenemos es nuestra forma de pensar. Porque Javi piensa en imágenes. Y entonces le cuesta comunicarse porque algunas palabras son muy difíciles de pensar en imágenes: ilusionarte, sentir, conocer, allá, aquel. Si vos le decís a Javi “corramos”, él tiene que proyectar (como si fuera una película en su cabeza) todas las imágenes y todos los recuerdos que tienen que ver con esa acción. Y esto es algo que le lleva tiempo, claro; aun cuando “correr” es una de sus palabras favoritas.

Por su forma de pensar, a veces Javi no te contesta lo que preguntás, o te interrumpe, o te cambia de tema porque su cerebro todo el tiempo está haciendo conexiones. Puede que vos le digas “corramos” y él solo te conteste “ardilla” porque una vez en el parque corrimos entre los árboles y nos topamos con una. Claro, para mí, que vivo con él, es más fácil entender sus conexiones. Y aun así, no siempre lo hago bien porque yo pienso en palabras y me pasa exactamente lo mismo que a él pero al revés: Javi tiene que esperarme. Tenerme paciencia, para que yo pueda comprender qué es lo que está diciendo.

El caso es que este año, al principio, todos estábamos felices. El doctor Mon le sugirió a mamá que Javi hiciera los talleres por la tarde y que a la mañana, en cambio, fuera conmigo a la escuela. Firmó un montón de papeles que mamá le presentó a la directora y lo anotaron en mi mismo curso, aunque somos hermanos y es antipedagógico, dijeron. Como no entendí esta palabra (ni siquiera cuando la busqué en el diccionario) le pregunté a Javi, por las dudas de que él, con su forma de pensar tan distinta a la mía, entendiera mejor. Pero él tampoco sabía.

Mamá me hizo mil recomendaciones. Era muy importante que yo no lo dejara solo, que lo ayudara a entender cómo funcionaba mi escuela. Me habló del timbre del recreo, del patio, de los baños, del saludo a la bandera. De todas las cosas de las que ya había hablado con la directora pero que no estaba mal recordarme porque a fin de cuentas yo conozco a Javi mejor que nadie y sé perfectamente qué es lo mejor para él.

Los primeros días fueron fáciles. Con Javi nos quedábamos en el aula durante el recreo, igual que muchos de nuestros compañeros que preferían leer o dibujar antes que meterse en el bullicio del patio. Pero un día faltó una goma de borrar y la directora se enojó tanto pero tanto que hizo poner un cartel en la puerta del aula: «Prohibido quedarse durante el recreo».

No importó nada de lo que dijera mamá ni las recomendaciones del doctor Mon ni la promesa de que nunca jamás tocaríamos nada que no fuera nuestro.

─Sin excepciones ─dijo la directora─. Lo siento, pero tengo que ser justa. Si Javier realmente está preparado para asistir a esta escuela, tendrá que tolerar el recreo.

El doctor Mon no se echó atrás, dijo que en una de esas resultaba bien y que a fin de cuentas era un nuevo desafío para Javi y que, de superarlo, estaríamos mil pasos adelante en su terapia.

Y allá fuimos. Javi aguantó seis semanas enteras. Mamá durante esos días se la pasaba cantando, papá no paraba de hacer chistes y Javi empezó a construir, con los lego, el edificio de mi escuela. Todos estábamos felices.

─¿Y cuando toca el timbre, no se pone nervioso?

─¿y si lo empujan no se asusta ?

─¿Los gritos los tolera bien?

Todos nuestros familiares me llenaban de preguntas, contentos de que mi hermano estuviera superando así de bien su enorme desafío. Porque Javi es hipersensible: todos sus sentidos funcionan a máxima potencia. Si está hablando conmigo, su super oído no escucha en primer plano solamente mi voz: también los bocinazos de la calle, los gritos del vecino, el caño de escape de una moto, la radio que está escuchando el kiosquero de la esquina. Las luces de la calle lo enceguecen, los abrazos a veces le pesan en la piel y los rechaza. Los olores más imperceptibles pueden llegar a revolverle el estómago.

A pesar de esto, Javi toleró los recreos seis semanas completas. Se sentaba en una esquina, un poco más allá del patio, donde estaba la puerta de la biblioteca. Desde allí miraba el mástil y la bandera flameando. No hacía otra cosa que ver hacia arriba durante todo el recreo, como si no hubiera ningún chico corriendo en el patio, como si nadie se agolpara frente al kiosquito de Miguel ni se sintiera el olor de las pizzetas aceitosas, ni los latigazos de la soga con la que siempre jugaban las nenas de quinto B. Javi solamente miraba hacia arriba, concentrado, más que seguro deseando que el recreo se terminara de una buena vez.

Y si no fuera por la Feria de Ciencias, todo habría seguido así de bien. Pero pusieron una pantalla gigante justo sobre la pared de la biblioteca; justo en el rincón de Javi. Y bajaron la bandera para poder izarla después, durante la apertura. Ocho hileras de bancos se colocaron al frente de la pantalla. El patio, así, nos quedó recortado: los mismos chicos haciendo los mismos juegos  en un espacio menor. Y no sé, exactamente, cómo pasó.

Solo que hubo una soga. Y un tropezón. Y dos cabezas que chocaron y una hilera de sillas despatarradas. Y lo peor, lo peor de todo, una enorme pantalla que se vino a abajo.

Si todo ese barullo me asustó a mí, que tengo unos sentidos de lo más ordinarios ¡ni puedo imaginarme lo que sintió Javi! Para peor, todo lo que él tenía para mantener la calma ya no estaba en el patio: ni su rincón, ni la bandera.

Nada de lo que dije lo consoló. Y comenzó a balancearse. Mientras las maestras intentaban formarnos y el portero tocó el timbre y todos preguntaban qué pasó, mi hermano se balanceaba. Y de a poco nos fuimos quedando solos, él y yo, en esa parte del patio; y la directora se puso seria y yo que no sabía cómo decirle que no, que no éramos desobedientes; que sí, que claro que yo la había escuchado, pero  que no podíamos, no podíamos ir a formar ahora.  Y hubiera querido avisarle también que lo dejara, que a Javi no hay que tocarlo cuando se pone así.

¡Pero todo pasó tan rápido! Y lo peor, lo peor que podía pasar en mi escuela, que Javi tuviera una de sus crisis, pasó. Cuando Javi se pone así todos sus sentidos se bloquean, sus ojos dejan de mirar, sus oídos no escuchan nada, y si lo tocás o querés calmarlo empieza a gritar y a pegar patadas. No mira a quién. No sabe qué es lo que pasa. Es como si él mismo no estuviera ahí, como si su mente se hubiera desconectado para dejar de sentir y de tener miedo.

Cuando eso pasa hay que esperarlo. Estar atentos para que no se lastime, pero esperarlo. Porque con Javi son importantes las pausas. Con Javi hay que olvidarse del tiempo y, cuando por fin se calma, olvidarse también de la crisis que pasó y de la que vendrá. Con Javi siempre hay que concentrarse en el aquí y ahora. Por eso, porque la directora ni las maestras supieron qué hacer, yo me senté en el piso, al lado, a esperarlo.

Cuando estuvo listo, me miró. Y la directora, como vio que conmigo se calmaba, me dejó entrar con él a la dirección. La escuché cuando llamó a mamá. Escuché cuando dijo que lo sentía, que Javi no estaba listo para la escuela. Cuando dijo que era difícil hablar con él porque no miraba, porque no escuchaba nada de lo que dijeran. Que para marcar disciplina ella tenía que poner pautas y que Javi no podía seguir ninguna pauta. Que no podía hacer excepciones, y lo sentía muchísimo, de verdad, pero que estaba segura de que Javi estaría muy bien en otra escuela. Que hay escuelas para chicos así, como Javi. Si ni siquiera parecía darse cuenta de dónde estaba, si no hablaba con nadie, si estaba claro que no tenía ningún tipo de pertenencia a esta escuela. Y que no, que no dudaba de su nivel intelectual, que había leído sobre las aptitudes de estos chicos para las matemáticas, sobre su excepcional memoria fotográfica, pero que es antipedagógico –antipedagógico, dijo—obligarlo a estar en un lugar al que claramente no pertenece. Porque Javi no estaba listo. No estaba listo. Y cortó.

Cuando salió de su oficina, se acercó a nosotros. A mí me acarició la cabeza y por encima de los anteojos vio el dibujo que estaba haciendo Javi.

Era el patio. Con su rincón al lado de la biblioteca. Con la bandera flameando y el kiosquito de Miguel. Con las de quinto saltando a la soga, y un montón de chicos en el recreo y detalles geniales como los zócalos y la cortina de pintitas de sala de maestros.

–Sí sabe donde está –le dije–. Esta es su escuela.

Y le aclaré también todos sus errores. Uno por uno. Porque Javi sí entiende y sí mira a los ojos y  sí sigue las pautas de la escuela. Porque Javi no es tan bueno en matemáticas y aunque juega muy bien al memotest no siempre gana. Así que le dije, también, que yo no sabía dónde había leído sobre “chicos así, como Javi” pero que seguro la información estaba mal, porque Javi no es igual a ningún otro.  Que es hipersensible, sí. Que tiene gustos medio raros, también (nunca entendí esa rara manía suya de quedarse mirando el lavarropas). Que su forma de pensar es bastante peculiar, pero que dice el doctor Mon que no es así con todos.  Que algunos no soportan los abrazos, o nunca sonríen o nunca dicen nada. Que Javi, en cambio, es cariñoso; que se ríe todo el tiempo y cada vez habla más. Que algunos se balancean, o agitan los brazos, o cierran los ojos o se tiran al piso. Que Javi solo lo hace algunas veces:

─Solo cuando el mundo lo lastima. O no lo entiende. Como hoy.

La directora se refregó los ojos, como si acabara de terminar de ver una película de esas que hacen llorar. Le acarició la cabeza a Javi y él, con una sonrisa, le dio el dibujo:

─Antipedagógico ─le dijo.

La directora sonrió. Y, aunque parezca increíble, hizo una pausa larga antes de contestar:

─No. No es antipedagógico. Es que las directoras también nos equivocamos.

Y entonces lo que pensé que iba a ser la historia de mi hermano, pasó a ser la historia de mi escuela. Porque  Javi estaba listo para la escuela. A él no tuve que explicarle nada: ni del timbre, ni de los recreos, ni del saludo a la bandera. Con la escuela pasó justo al revés.  A la escuela tuve que explicarle todo. La escuela tuvo que aprender un montón de cosas sobre mi hermano. Y aunque le llevó tiempo estar lista, con Javi sabemos hacer pausas. Así que no tuvimos problema: ¡la esperamos!

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237 comentarios en “Justo al revés

  1. Me encanto, en el jardín tengo un nene autista y nos pasamos las mañanas corriendo, reconociendo espacios, tocando (porque le encanta sentir la textura de las cosas), es real, hay que esperarlos. Como siempre te digo “sos una genia”.

  2. Que puedo decirte…muchas cosas me identifican con el cuento,ya que yo tengo un hermano “especial”. La escuela DEBE prepararse para recibirnos a TODOS. Gracias por tu ternura en este cuento hermoso

  3. Lo he compartido, lo he comentado y quisiera que nadie, nadie se quedase sin leerlo. El final es tan bonito… Tan bonito, tan bonito, tan bonito, Sol…

  4. Sol, me emocionaste, se me erizó la piel…Además de entender muy bien lo descripto, admiro la paz,el amor y la sabiduría de reaccionar asi ante el desconocimeinto por parte de los directivos, quien suponemos deberían estar preparados,instruídos y encargados de lograr la inclusión tan merecida. Una lección de amor puro!

  5. Es un cuento excelentes, para trabajar en las escuelas, en capacitaciones docentes, con equipos terapéuticos. Con mirada positiva, eso es lo mejor. Vamos que se puede, por la educacion inclusiva!

  6. HERMOSA HISTORIA! como docente cuanto nos falta aprender y conocer! y…sueño con estar en la mente de mi hijo para entenderlo mejor y así ayudarlo mas!son niños carinosos, amables, tiernos, buenasos.

  7. Suprema la historia de javi. Ojala todas las escuelas esten preparadas para recibir a chicos como jaavi, que, entre otras cosas, son niños que te llenan la vida de alegria!

  8. es muy linda la historia ,tengo un sobrino autista ,el tiene su mundo pero con mucho amor de la familia ,el recibe amor y lo devuelve ,son pura inocencia ,yo digo que estos chicos son como ángeles en la tierra que solo hay que darle mucho cariño para que sigan con nosotros por mucho tiempo….nuestro ángel se llama ARIEL Y TIENE 33 AÑOS Y LO AMAMOS CON EL ALMA

  9. HERMOSOS REALMENTE HERMOSOS TENGO MI AHIJADA KIARA Q CADA VEZ NOS ENSEÑA MAS ELLA Q NOSOTROS A ELLA GRACIAS SE LO LEERE A MI HERMANO Y CUÑADA BESO GRANDE

  10. Realmente me dejo con un nudo en la garganta, hermoso, y màs claro imposible… Alan, mi hijo menor, es muy parecido a Javi, y el año proximo le tocara hacer primer grado!!! ya va al colegio desde salita de 2 años, pero muchas cosas de las q planteas son mis miedos para el año proximo. Ojala la escuela este tambien lista para mi hijo. Gracias de todo corazon.

    • Querida Valeria, tu comentario me deja con un nudo a mí. Me recuerda la razón por la que escribo: publicar, decididamente, no es lo que más importa. Gracias por recordármelo.
      Te mando un beso y otro, más grande, a Alan.

  11. Hermoso, excelente, conmovedor… te felicito, con hermanas como vos todo seria mas facil. Explicaste y detallaste todo de una forma tan simple y familiar que cualquiera que lo lea lo entendera. Eso es lo que necesitamos para nuestros hijos, CREAR CONCIENCIA. Que Dios te bendiga a vos y a tu dulce hermano. Te dejo un abrazo que seguramente te daria si te tuviera frente mio.

  12. Lei esta publicación en el muro de Tgd Padres y la verdad que ví a mi hija Ana reflejada en Javi, tan bien explicadas sus características y la hermosa relación con su hermana. Me conmovió hasta las lágrimas , porqué se que con paciencia se puede , Ana va a 2do grado en escuela común. Gracias por crear conciencia !

  13. Te imaginarás lo que que me conmovió tu historia… Soy papa de mellizos, unos de ellos, Bauti, con TGD. Su hermanito , Juani, es su mejor amigo, su mejor terapeuta y la personita que Dios nos envió para acompañarlo en su tratamiento.

  14. Hermosa historia!!!! Mas docentes deberían conocer esta historia…. Tristemente en mi experiencia con la escuela de mi hijo año tras año, debo explicar la situación de mi hijo (aspergiano), porque pareciera que hacen borrón y cuenta nueva… Porque seguimos en la misma institución?? Por la calidad humana y contención de sus compañeros!!!!!!. Gracias Sol, por tu difución.

  15. Te felicito, un cuento excelente muy adecuado para trabajar con los niños en clase y los docentes. Hace mucho tiempo que trabajo, primero por la integración y ahora por la educacion inclusiva. Si me lo permites lo publicare en mi blog para dar esa visión positiva tan necesaria del autismo. Gracias por tan maravilloso relato. Carmen

  16. Realmente hermoso!!…me emocione mucho al leerlo y recorde con amor!!
    El año pasado trabaje como docente de apoyo de un bombonazo de 5 años con TGD. Hoy agradezco la posibilidad de esa experiencia, porque me cambio, me regalo una nueva perspectiva, rompió mi estructura y me enseño incluso a no ser tan dura conmigo misma…a mirar las cosas y a la vida con amor.
    Me mude y ya no lo veo, pero tengo sus huellitas conmigo siempre..

  17. Hola Sol!
    Es lindo saber y pensar que puede haber un espacio que entienda los tiempos diferentes que tienen los chicos. Al fin de cuentas nuestra vocación docente no tendría que tener otro fin más que acompañar a cada uno en sus tiempos personales.
    ¡Me encantó la historia!
    Gracias.
    Marcela Calafat

  18. Guau, impresionante, me encantó.
    Yo a veces doy clases de natación a un pequeño con autismo pero tengo la sensación que no voy x buen camino con el xq creo que no estoy preparada para entenderlo. como podria formarme o que lecturas o otras cosas me podrias aconsejar

    • Particulamente a mí me sirve seguir los blogs de madres (¿quién podría explicarlo mejor que ellas?) Me gusta La princesa de las hadas rosas y El sonido de la hierba al crecer. ¡Gracias por comentar, Noelia! Abrazo,

  19. QUE HERMOSA HISTORIA ,, YO COMPRENDO MUCHO PORQUE TENGO UN HIJO AUTISTA LAS PROFESORAS NO LO ACEPTAN EN EL COLEGIO PORQUE DICEN ES UN ATRASO PARA LOS DEMAS NIÑOS ME SIENTO MAL CADA COLEGIO QUE DIGA ALGO PARECIDO ME LLORO Y ABRAZO A MI NENE SOLO DIOS ME ENTIENDE .. ESTO DE LA INCLUSION DEBERIA EXISTIR EN TODO EL MUNDO.

  20. Hola yo no he tenido la experiencia de haber convivido con niños autistas, pero me interesa saber de este tema por la cuestión de inclusión, que es lo que quiero inculcar a mis hijos. Me encantó el cuento gracias por compartir

  21. Tengo un nene de 3 años y estamos esperando que nos confirmen un diagnóstico. Pero eso no cambia nada. Ningún rótulo q le pongan a ningún niño lo define. Todos somos diferentes. Y eso es lo más lindo que nos puede pasar!

  22. Gracias por esta bella historia, tengo un niño con Tel y rasgos autistas y mañana es su primer día de clases de la escuela primaria, realmente estoy aterrada.pido a Dios pueda aprender la rutina de la escuela y lo sepan contener.
    Gracias por compartir tu historia, un abrazo.

  23. Excelente nota, soy Padre de niño y niña en el TEA, falta mucho por aprender respecto al Autismo imporante no etiquetarlos ya que cada uno es unico. Dios Padre te bendiga e ilumine siempre tu camino. Saludos desde Mexico

  24. Tengo un nino con TEA y me identifico 100% con esta historia, me conmueve porque es dificil decifrar lo que sienten, lo que quieren, me duele mucho que la mayoria de gente no entienda nada y tener que explicar a cada rato de que se trata esta condicion para lograr un poco de empatia.

  25. La verdad muy emocionante.. Lo q somos capaces de hacer por un hermano.. Y también hace falta ponerse del otro lado cuando no entendemos.. Bella historia.. Mi hermana me paso el enlace para q lo leyera.. Realmente hermoso.. Gracias..

  26. Me vuelvo a encontrar con esta belleza de cuento, y esta vez me animo a comentar algo. Yo y mi hijo estamos en el espectro Autista, y me dedico a escribir bastante sobre el tema, aunque en su mayoría son notas informativas. Me atrevo a dejarte un cuento que escribí, me encantaría que lo leyeras, si es que puedes. Te dejo un gran saludo! Analía https://maternidadatipica.wordpress.com/2016/05/10/el-hada-lidia-un-cuento-sobre-autismo-para-los-mas-chiquitos/

  27. Hermosa reflexión para sensibilizar sobre el verdadero y complejo desafío para una real integración con inclusión. Felicidades!

  28. Me emocioné hasta las lágrimas ojalá todos los que tienen dificultad para expresarse tengan un hermano gemelo aunque no sea de sangre!

  29. Bellisima historia que todos los dias es “realidad” en nuestras escuelas, cuanto apoyo necesitan los docentes, no con indicaciones terapeuticas que no pueden poner en escena, sino con mas trabajo subjetivo y humano.

  30. Seres de Luz, con una vida interior tan intensa…Cuanto por aprender…cuanto para dar…el otro es eso otro ser maravilloso…solo detenernos a esperarlo..compremdelo y darle todo nuestro amor….BRAVO JAVI

  31. bella historia, creo que el momento de incursionar estos temas para salir de la ignorancia y poder incorporarse a la inclision, con conocimiento de cauda. Felicitaciones, nunca debemos dejar de aprender e incursionar en las nuevas realidades existentes. Esto es referente a las personas con capacidades diferentes
    Rosalinda Gomez Torrez

  32. Me encantó tu historia!!! Con tu narración transmites de una manera sencilla de entender, los sentimientos y las vivencias de un niño autista. Y uno logra ponerse en el lugar de él, logrando entender sus reacciones.Tuve un alumno que tenía asperger y los cambios que se dieron en su actitud de un año al otro fueron muy positivos.Cuando empezó 1° liceo, no miraba a los ojos y hablaba lo mínimo. Un día cuando estaba en 3° me vino a saludar con un beso y charló conmigo un rato.Fue muy lindo poder ver esa evolución tan positiva.

  33. Me parece una hermosa historia, que de lo simple pasa hacer bien profunda, de lo local y cotidiana a lo universal, porque sus personajes lo puedes ubicar en cualquier parte del mundo. Plantea también relaciones filiales tan fantásticas como la de estos hermanos gemelos, con lo cual me identifico pues mis hijitos lo son. No deja a un lado esta historia la discriminación,presentes en escuela de muchos paises del mundo donde docentes mal formados, en ocasiones sin intencionalidad cometen verdaderos desaciertos que causan mucho daño como los señalados en esta historia.

  34. Gracias….por meternos en el colegio con tus hijos….por compartir el amor con tanta empatía. Y por refrescar una mirada que a veces muchos olvidan y tantos desconocen ❤

  35. Que exquicito tu relato ,pude ver cada detalle y sentit la misma historia desde tres ángulos difetentes.Impecable.conmovedora .invita a pensar que para que la educación sea al fin integradora,necesitamos mas docentes formados para responder frente a las diferentes necesidades que presentan los chicos.Bien por esa docente del relato que pudo reconocer que su miedo era solo por no saber.Si se puede!!

  36. Precioso relato….toda la vida es un aprendizaje…la vida es maravillosa.Mi hija acompaña en su diario vivir a niños tan especiales….ella a diario se maravilla con estos niños tan especiales y tan puros…ella se siente feliz de ver sus logros.Gran cariño Sol…

  37. Hola, me encantó!! Soy mama de un nene TEA. Quería preguntarte si la historia de los hermanitos es un caso real o se te ocurrió a vos. Mil gracias!!

  38. Hermosa reflexión para sensibilizar no sólo a docentes, sino a nosotros los papás..ojalá que nuestros niños sepan que en sus hogares tienen un refugio y amor incondicional!!!

  39. se me erizo la piel, gracias por compartir tu historia , es de mucha ayuda para quienes enseñamos , Dios bendiga tu vida abundantemente.

  40. Es genial sol, no soy de comentar cosas como estas. Pero me encanto, soy estudiante de Terapia Ocupacional, y es un laburo hermoso trabajar con ellos!

  41. Hola !
    Acabo de leer este emotivo artículo. Es hermosa la actitud del hermano, que entiende, comprende, empatiza con su hermano, hasta el extremo de actuar como su intérprete ante la falta de preparación del docente.
    Entiendo que es una historia real pero no estoy segura.
    Lo fuera o no, de acuerdo a mis experiencias, el colegio y la directora del artículo son una gran excepción en nuestro país. Casi una utopía.
    Y si existen, la sociedad en general no acompaña actitudes tan abiertas y comprensivas. Creo que con 25 o 30 niños por aula junto a sus familias, siempre nos encontramos con alguien que por falta de información sobre cómo tratar a cada individuo de forma especial, comete algún acto u omisión que termina haciendo sufrir al niño y su familia. Sería maravilloso que los que eligen la educación dentro de un sistema no tuvieran que sufrir ningún tipo de mirada “de reojo”. Gracias por compartir !!!

      • Lloré como una niña!!! Es una historia muy emocionante y me toca en el alma!! Tengo un hijo con TEA. Acaba de empezar primer grado. No sé imaginan los fantasmas q tuve y tengo en relación a ésta etapa q está comenzando mi Enzo… Desde q me dieron su diagnóstico ( cuando cumplió su primer añito de vida) me rompí entera con mi esposo haciendo tooodo y más de lo q terapeuticamente nos indicaban los especialistas. Hace 2 días Enzo tuvo una crisis en el colegio. Sufrí muchisimo x no haber podido estar con él. Realmente es muy duro esto! Sólo espero q las maestras sepan entenderlo!

  42. Wow! Se me erizó la piel. Un relato tan hermosamente contado que de verdad refleja una realidad para muchos niños, sus familias y las instituciones que los reciben. Es una realidad que muchas veces el mundo no está preparado para acompañar a estas almas sensible. Te felicito por tu granito de arena en el crear conciencia de la necesidad de inclusión. Gracias por compartir.

  43. No tengo experiencias cercanas con niños de éstas condiciones. Soy ya madre de adolescentes. Pero me encantó tu cuento, hermosa sensibilizacion para todos. Me hizo reforzar el sentir de que todos somos diferentes en muchos sentidos y eso es de lo mas valioso que podemos tener los seres humanos. Muchos llegan a nuestras vidas para que aprendamos

  44. Gracias por esta historia. Justo ayer el cole de mi hijo nos abre las puertas y nos invita q que marchemos pues mi pequeño que es TGD no cumple con las expectivas del colegio. Otra madre en la misma situación me decía, pregunta qué tiene que hacer tu hijo para quedarse, y yo le dije la pregunta es al revés, ¿qué tiene que hacer el cole para que mi hijo mejore? La mirada la ponemos siempre en el niño con dificultades pero nadie se plantea que son los profesionales y los centros los que deben hacer el esfuerzo por adaptarse al niño. si un niño suspende soy yo la que he fracasado como profesora.

    Lástima que con mi hijo no hayan rectificado.

  45. Maravillosa Historia ,tengo un sobrinito asi , y es tan lindo, Y su familia le tienen tanto amor,,y solo amor y comprencion para el;;,Saludos desde Argentina ..

  46. Maravilloso, real y emotivo. Quisiera traducirlo al italiano para llevarlo a la escuela de mi hijo.
    Esos hermanitos son una potencia juntos! Me encantó leerte.

  47. Que historia más linda! No se si fue real o no, pero la sentí como tal, me dieron ganas de abrazar a Javi y su tierno hermano, desde Chile muchas gracias! No sólo por abrirme la mente sino por hacerme sentir agradecida de todo lo que tengo.

  48. no encuentro adjetivación posible para describir lo que me hiciste sentir con tu relato. Tan solo decir que me estremeció y emociono profundamente. Cuanto por aprender tenemos y cuanto por enseñarnos tienen los niños (típicos o no). Gracias

  49. Ya todo está dicho en los comentarios anteriores. Al final casi no pude leer porque también las lágrimas cegaban mis ojos. Gracias por compartir con todos esta emocionante historia, no sólo por su contenido sino por la forma magistral de su expresión. Felicidades y gracias de nuevo…

  50. No se si es cuento, realidad, no se si javi existe, pero es muy parecido a mi Juanma, aun no teniendo el mismo diagnóstico. Anhelo que tanto la escuela y la directora sean reales. Y existan para tantos niños que las necesitan.
    Quiero tenerlos cerca de Juanma, cerca de mi familia. Un beso. aun no puedo parar de llorar con tu historia.

  51. Aun queda mucho por explicar a escuelas y funcionarios para que escuchen que muchas cosas deberían cambiar, y que las reglas a veces cuando son “iguales para todos” aunque estén pensadas para eso, no propician igualdad de oportunidades. Porque todos no partimos del mismo lado, ni hacemos el mismo recorrido en el mismo tiempo. Gracias por compartir tu historia.

  52. Muy buena la forma de narrarla…ideal para contar como un cuento…Me senti parte de tu historia…presente…soy profe de educación física…y en mis clases …se nota…la especialidad de cada niño…sus fortalezas y debilidades…pero quien es “normal”..no conozco a nadie…todo mejora cuando se es humilde de corazon…porque los niños…nos enseñan mas cosas …que a veces nosotros a ellos…muchas bendiciones

  53. Que ternura de historia, una de las mas hermosas que haya leido!! Empatica, tierna, justa, tolerante, pero sobre todo tan MARAVILLOSAMENTE contada que pareciera que estas ahi, en la escuela, con Javi y su hermano.

  54. Es bellísima tu historia! Las escuelas no están preparadas! Los chicos sí lo están! Me llegó muy profundamente tu historia. Gracias por compartirla.

  55. Gracias Sol. Tu relato me llego al alma. Es conmovedor. Y de una precisión impecable. Tengo un hijo con TEA que podría ser Javi y una hija que lo adora como si fuera su hermana gemela. Una experiencia análoga en el colegio. Como me dijo una amiga, cuanto tenemos que aprender respecto de la neurodiversidas y que buena oportunidad para crecer.

  56. Gracias Sol. Tu relato me llego al alma. Es conmovedor. Y de una precisión impecable. Tengo un hijo con TEA que podría ser Javi y una hija que lo adora como si fuera su hermana gemela. Una experiencia análoga en el colegio. Como me dijo una amiga, cuanto tenemos que aprender respecto de la neurodiversidad y que buena oportunidad para crecer.

  57. Mi hija es asperger… lástima que no tenía a su hermana allí ni tampco directores que comprendieran ese comportamiento. La corrieron de varios centros de educación porque los padres no querían que mi hija socializara con los demás niños, porque era rara. Estos relatos son excelentes para que otras personas comprendan que al fin de cuenta, son niños, y que los prejuicios de los adultos les hacen mucho daño.

  58. Una realidad muy actual por la que muchos niños estan pasando. Falta preparacion pedagogica y entelecto para poder entender esta realidad.La enseñanza es la Antipedagogica. Hermosa narracion actual y real.

  59. me encantó son de esos relatos q te llegan al alma,y te imaginas la situación y te conmueve,y deja un gran mensaje, abrazo es la primera historia q leo

  60. Sol muchas gracias por tu historia, mi hijo tiene TEA y tu cuento nos ayudó mucho para que el resto de la familia entendiera lo que pasa en su cabecita

  61. Este curso hay una niña con autismo en la clase de mi hijo mayor y está muy sorprendido por algunas de sus actitudes. La verdad es que hasta ahora no habíamos tenido contacto con este trastorno y tampoco mi hijo había hablado del tema, por lo que no sabía qué inquietudes podía tener al respecto. Pero ayer, mientras cenabamos, empezó a explicarme cosas que hace su compañera y recordé este texto, que leí hace pocos días, y me ayudó a explicarle por qué las hace. Lo he impreso y hoy lo leeré con él.
    Muchísimas gracias por abrirnos los ojos y ayudarnos a entender que todos los niños son especiales y maravillosos.

  62. Hola, unos grandes amigos y misioneros tienen dos hijos como Javi, y con tu cuento recorde las historiss que vivi junto a ellos desde que los conocí… y si, todo es al revés, ellos nos enseñan otro mundo. Muchas gracias por la historia… es que refleja a mil muchos sentimientos y emociones vividas. Maravilloso.

  63. Mi hijo de 6 años tiene autismo. No dice una sola palabra. Y estamos luchando para que en la escuela lo dejen parmanecer en todo su horario..Solo va una hora y media. Y estoy rezando para que la escuela se adapte a el. Cómo este increíble cuento. Que explica muchas cosas a los que no conocen de autismo. Más de las que yo viviendolo pueda explicar. Lo compartí en miles de páginas. Y cada vez que lo leo vuelvo a llorar. Gracias.

  64. Tengo una nieta con autismo. Hermoso relato. Que decir del autismo! Son diferentes unos de otros. Gracias por la publicación 💙

  65. Gracias Sol!!!! Hermosa historia. Digo historia por no decir la vida misma. Demás está decirte que pertenecemos a esta maravillosa famila con autismo.

  66. Hola Sol que gusto conocerte un poco a traves de todos estos comentarios. Por favor no dejes de escribir!!! Compartiendo estas hermosas historias …podemos seguir “esperando a las escuelas y a todo aquel que necesite estar listo!!” Te felicito!!

  67. Hermosa historia, natural, de las que te pegan en el alma.
    Aunque me hubiese gustado leerla en casa, y no estar secándome las lagrimas en un lugar publico.

  68. Me impresionó cómo lograste retratar lo que le sucede a un chico con autismo. Soy psicopedagoga en un Jardín que acompañó durante 4 años a trillizos con autismo. ¡¡Y la historia que contaste se parece mucho a la nuestra!! Tuvimos que aprender mucho, mucho, mucho (un mucho para cada alumno, ya que cada uno es bien diferente a los otros). ¡Te felicito por tan impactante relato!
    Muchas gracias.

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